La "muy noble, valerosa y leal villa" de San José de Cúcuta, llamada así por el Rey Carlos IV, fue fundada el 17 de junio de 1733. La ciudad, destruída por el terremoto del 18 de mayo de 1875, resurgió de acuerdo a los planos del ingeniero Francisco de Paula Andrade, plan caracterizado por su trazo ortogonal, la amplitud de las calles y manzanas perfectas, del tamaño de una hectárea.


 

A principios del presente siglo, sobre la calle García Rovira, se edificó una casa de habitación "... construída de bahareque, madera y tejas con su correspondiente solar encerrado de tapias...", propiedad del señor Rafael Colmenares de Jácome, quien la vendió en 1923 a la Sociedad Anónima Eléctricas del Norte, encargada del alumbrado público de la ciudad, para adecuarla como sede para sus oficinas. El gerente de aquel entonces, el señor Andrés Fernández, contrató al maestro de obra, Crisanto Ramírez, la construcción de la torre en 1930. Posteriormente, importó de Italia, para ser puesto en lo alto de la misma un reloj que "... daba sonando las campanas que tenía, las horas, los cuartos de hora, las medias horas y los tres cuartos de hora..." y además tocaba el Himno Nacional colombiano.

El 7 de junio de 1952, fue descrita por el arquitecto, Jean Jacques Pahud, así: "... construcción que se compone en su mayor parte de un solo piso, paredes de ladrillo de 50 cms de ancho, con pañetes de cal y arenilla, pisos en partes de baldosín, otras de madera, otras de ladrillo cuartón, techos, varas de madera redonda cubiertas con teja de barro. En unos 30 metros cuadrados de dicho terreno y en el centro de la fachada sobre la Calle 13, este edificio tiene una torre construida de madera y revestida de zinc, la cual no tiene ningún acceso, sino usando una escalera de madera...". Las fachadas de la torre, a partir de la inauguración, se decoraron con bombillos de colores, que iluminaban formando la Bandera Nacional.

La idea de crear en Cúcuta una Casa de la Cultura, nació a raíz del Cincuentenario de la fundación del Departamento del Norte de Santander, como sede para difundir la cultura a toda la población. En 1961, la entidad cultural abrió sus puertas, efectuándose la inauguración oficial el 24 de febrero de 1962, con motivo de la visita del entonces presidente de la República, doctor Alberto Lleras Camargo. En 1967, se trasladó la escuela de Artes Plásticas a la sede del Conservatorio de Música de Cúcuta, y la casa se tuvo que cerrar. En 1971, se decidió destinar de "forma irrevocable para fines culturales", la casa de propiedad de la empresa Centrales Eléctricas de Norte de Santander. Desde entonces, la Casa de la Cultura se convirtió en centro cultural, galería de Arte Moderno con exposiciones temporales, Museo de Arte, sala de conferencias, grupo de teatro de planta y cursos de extensión cultural, actividades que sigue desarrollando actualmente.

Investigación y textos: Pablo Castillo Muñoz.
Fuentes: , No. 432. Octubre 1996.
Vela Vicini, María Teresa. .Cúcuta, Norte de Santander